
Sebastián Diez, investigador del Centro de Investigación en Tecnologías para la Sociedad (C+) de la Facultad de Ingeniería UDD, es el autor principal de un estudio que propone un marco metodológico para interpretar las evaluaciones de desempeño de sensores de calidad del aire.
Los sensores de bajo costo se han convertido en herramientas cada vez más utilizadas para complementar las estaciones de monitoreo de calidad del aire oficiales (por ejemplo, SINCA en Chile). Su capacidad para ampliar la cobertura de las mediciones ofrece nuevas oportunidades para entender la calidad del aire, especialmente en lugares donde nunca se ha monitoreado.
Pero ¿qué significa que un sensor tenga un buen desempeño? Esta es la pregunta que aborda la investigación “What Does Sensor Performance Really Mean? A Four-Layer Framework for Interpreting Air Quality Sensor Performance Evaluations”, publicado en la revista científica de la American Chemical Society ACS ES&T Air y co-desarrollada por colaboradores internacionales.
El paper señala que los resultados suelen comunicarse mediante métricas que no siempre permiten comprender de dónde se obtuvieron los datos, bajo qué condiciones se realizaron las pruebas o qué conclusiones se pueden extraer de ellos.
A raíz de lo anterior, los autores proponen un marco de cuatro niveles que ayudaría a revisar la evidencia detrás de las afirmaciones sobre el desempeño de los sensores fijos de calidad del aire en exteriores.
Cuatro niveles para interpretar los resultados de los sensores

La primera corresponde a la “independencia de la evaluación”, que busca identificar quién diseñó y realizó las pruebas y si los métodos y datos están disponibles para su revisión.
La segunda es sobre el “proceso de generación de datos”: qué dato se evaluó y cómo se produjo. Las calibraciones o modelos aplicados a la señal del sensor pueden acercarlo más a una estimación que a una medición.
El tercer nivel sería el “contexto de la evaluación”: dónde, cuánto tiempo, en qué rangos de contaminación y clima, y contra qué equipo de referencia se probó. Un buen resultado puede no repetirse en otras condiciones.
Por último, el cuarto nivel es “métricas de desempeño y sus limitaciones”. Todas las métricas resumen solo una dimensión de las evaluaciones y, por sí sola, no indican si un sensor sirve para un uso específico.
Una contribución para el monitoreo de la calidad del aire
Cabe destacar que el objetivo de esta propuesta es ayudar a investigadores, instituciones y otros usuarios a comprender mejor sobre el desempeño y uso de un sensor y, si esa evidencia resulta suficiente para sus necesidades.
La investigación también destaca la importancia de fortalecer la transparencia a la hora de publicar los resultados, ya que esto es clave para la tomade decisiones a futuro.
Este paper fue liderado por el investigador del Centro C+ de la Facultad de Ingeniería UDD, Sebastián Diez (co-chair de Allin-Wayra) y por los colegas Stefan Gillott (VinUniversity in Hanoi, Vietnam), Nicole Hannah Cowell (King’s College London, UK), Carl Malings (NASA, USA), Valerio Ferracci (National Phisics Laboratory, UK), Camila Acosta Camargo (C40) y Tim Dye (D Environmental Services, USA).
Herramientas abiertas para aplicar el marco
Para que el marco se pueda usar en la práctica, los autores publicaron en el repositorio abierto Zenodo un conjunto de recursos de libre acceso. El principal es un cuestionario organizado en los cuatro niveles, que guía pregunta por pregunta la revisión de un informe de evaluación de sensores. Lo acompañan una guía de uso y un ejemplo resuelto, en el que el cuestionario se aplica a un informe ficticio creado para mostrar cómo detectar información faltante o poco clara.